sábado, 30 de mayo de 2009

Carta de Ana Pozo, segunda en las listas al parlamento europeo del partido Por Un Mundo Más Justo.

El partido Por Un Mundo Más Justo se presentó por primera vez en las últimas elecciones europeas de 2004 y las listas de entonces las guardo como si fuesen de broma porque se llenaban con mi marido, mis hermanos, cuñados, varios amigos y conocidos. Eran de chiste. Desde entonces siempre os he pedido que votaseis al partido, de medio “lao”, sin mojarme de verdad. Pero ahora que enfrento las,… ¿qué? ¿cuartas? elecciones, tengo que ir un poco más allá del “VOTA PUM+J y ya está”.
¿Cómo?, ¿pero es que no para todo el mundo no hay nada más convincente que acabar con la POBREZA en el mundo? ¿Es que no todo el mundo piensa que es el mayor problema que tenemos que resolver? ¿Es que hay alguna otra mejor opción política?…

Así que allá voy. Seré breve. Os contaré qué pasa por mi cabeza en estos días de campaña, por qué os pido que votéis al partido Por Un Mundo Más Justo y por qué especialmente en las elecciones al Parlamento Europeo.
En principio parece que a nadie le molesta el hecho de acabar con el hambre en el mundo. Es un “lugar común”, podría/debería estar en cualquier programa de cualquier partido político. Es una “causa” que mola, quedaría mal decir que es algo de lo que pasas olímpicamente.
Sí, sí, pero a mí que no me toquen mis lentejas.

Empecemos por lo más simple. .. ¿Estamos de acuerdo en que un español = un congoleño = un francés = un somalí = un alemán = un nicaragüense = un danés = paquistaní?

(Si estás de acuerdo sigue leyendo, si no, cierra el correo)

Pero no, la pregunta iba con trampa, un español no vale lo mismo que un somalí porque el voto de un español no vale lo mismo que el voto de un somalí porque las decisiones que tome el parlamento que elige un español no valen lo mismo que las que tome el parlamento de Somalia (no elegí el mejor ejemplo con Somalia, pongamos Parlamento Tanzano). Las decisiones que se tomen en Europa, que tomen los políticos elegidos por los europeos, influyen, ¿y cómo influyen? en la vida de los Tanzanos, pero las decisiones que toman en el parlamento tanzano influyen poco, digamos nada, en los europeos. El poder que tenemos en Occidente es totalmente desproporcionado.
Bajando a lo concreto, un senegalés no compra tomates senegaleses en el mercado de Dakar sino tomates franceses (hiperextrasupersubsidiados), que le salen más baratos (y a él si que no le toques sus escasas lentejas).
Y a mí, y aquí ya si me pierdo y olvido lo políticamente correcto, me importa más que el productor de tomates senegalés venda sus tomates en el mercado de su pueblo, que el productor francés, o español, u holandés, venda unos tomates no a su precio de producción sino a un precio fuera de toda ley básica de mercado.

Buf ¿Un descanso para tomar un chocolate?…

Ajá, pero, si el cacao se compra en bruto a los países productores la generosa Europa no te cobra aranceles, pero no se te ocurra procesarlo, molido, 20% de arancel, ¿qué te atreves a empaquetarlo?, ¿cómo osas, “espabilao”?, 50% de arancel. Tú, materia prima básica, majo, especialízate que, de eso, tienes mucho. Me río yo de dar la caña para enseñar a pescar. Europa arranca la caña y ahí te las apañes. Y aquí ya no puedo esquivar más la palabra…. Dejemos de lado las causas por las que hemos llegado a donde estamos pero, ¿es JUSTO que 1.000 millones de personas en el mundo vivan en extrema pobreza (no, pobreza, sin más, que eso serían las 2/3 partes, EXTREMA)? Y ¿ es o no injusto que no haya perspectiva de que eso deje de ser así y pase a la historia como un sinsentido más propio de la Edad Media?
Votar al Partido Por Un Mundo Más Justo es dar voto a esos 1.000 millones de personas cuyo voto no importa. Aprovechemos que nuestro voto vale mucho porque elige a los que toman las decisiones que verdaderamente pueden cambiar las cosas. Lo siento pero la Ayuda al Desarrollo sola no vale, es el chocolate del loro (de nuevo el chocolate). Llevo toda la vida trabajando en desarrollo, creo en esa labor y constato los resultados continuamente, pero no es suficiente. La ayuda internacional es irrisoria frente a los datos comerciales: TRADE NOT AID (comercio, no ayuda) gritan los países en desarrollo.

La “pobreza en el mundo”, que suena tan abstracta, está en el origen de problemas muy concretos que nos afectan a todos, como por ejemplo, inmigración, inseguridad o terrorismo, por ir a lo más tangible. Eso sin nombrar de nuevo la injusticia.
España se queda pequeña para ofrecer soluciones. Creo que Europa, con el Parlamento como plataforma, necesita una “mosca cojonera” (con perdón) que recuerde constantemente que las decisiones políticas en materia de defensa, inmigración, comercio y, claro está, ayuda oficial al desarrollo, por nombrar las más obvias, no repercute sólo en los europeos, sino que castra en muchos casos las opciones de desarrollo de las personas del resto de los países que, habíamos quedado (y, si no, no habrías llegado a leer hasta aquí), valen lo mismo que los europeos.
Me está quedando largo lo sé pero trato de terminar defendiendo este coqueteo con la utopía que existe precisamente para ser alcanzada. ¿O no lo era la abolición de la esclavitud o los derechos de las mujeres (¿votar una mujer? ¡qué horror!), o de los trabajadores (¿vacaciones pagadas? ¿pensiones para las viudas? ¡qué desfachatez!).
Tras la Segunda Guerra Mundial EE.UU., a través del Plan Marshall, estuvo “insuflando” pasta a Europa durante años. En la década de los 50 donó (donación, no crédito) entre un 2 y un 3% de su PIB a Europa (ahora su ayuda no llega al 0,2%). Fue un Plan de Ayuda Masivo para reflotar a Europa, ¿necesitaba mercado? ¿les dio un ataque inexplicable de solidaridad?, no sé, pero funcionó, y, sin tocar sus propias lentejas, Europa llegó hasta dónde está ahora.
Si la historia nos ha demostrado que es posible, si la humanidad se ha planteado retos más complicados y lo ha conseguido y tenemos mayores recursos, medios, técnicos, humanos y tecnológicos. ¿Por qué no proponernos ser la generación que acabó con la pobreza en el mundo?, ¿por qué no luchar porque la siguiente generación no alucine cuando lea en los libros de historia que las masas no se levantaban ante semejante injusticia?.
Soy ambiciosa, lo se, aquí no se pide una contribución del 0,7%, no, aquí se pide el 100% de vuestro voto. Espero haberos convencido de que es un voto útil y de que no hay mejor opción.

jueves, 28 de mayo de 2009

Queremos hablar...

Después de haber visto su imagen en la contraportada del diario ABC ahora también podemos escuchar la voz del candidato Ramiro, cabeza de lista a las Elecciones Europeas por el partido "Por un mundo más justo".
En una entrevista realizada en el programa "Queremos hablar" de Punto Radio presentado por Gonzalo Estefania el candidato Ramiro explicó a todos los oyentes que la erradicación de la pobreza sí es posible con una serie de medidas que los gobiernos de manera reiterada no han querido llevar a cabo. La acogida en los medios de comunicación está siendo muy favorable lo que demuestra que, aún con excepciones, este partido ha conseguido ser visto por los medios como una opción seria que desde una imagen positiva, fresca y alegre nos transmite un mensaje de responsabilidad civil con la pobreza en el mundo.

Pincha aquí para escucharla.

viernes, 22 de mayo de 2009

LA VALLA DE CEUTA ES TESTIGO DEL INICIO DE CAMPAÑA



El candidato Ramiro Viñuales comienza su campaña con un acto cargado de coherencia mirando a África y a los miles de inmigrantes olvidados por Europa.

El Partido Por Un Mundo Más Justo (PUM+J), que en las pasadas Elecciones Generales de 2008 obtuvo 23.000 votos al Congreso y 126.000 al Senado, ha comenzado esta mañana su campaña electoral con el objetivo de poner en Europa el primer eurodiputado contra la pobreza. Para ello se ha trasladado hasta Ceuta con el objetivo de poner de relieve la terrible situación de los inmigrantes en Europa.

Basándose en uno de los puntos fundamentales de su programa electoral, el PUM+J ha realizado la tradicional pegada de carteles la mañana de hoy viernes, 22 de mayo de 2009, en la valla de Ceuta.

El acto, que ha sido un éxito, demuestra la voluntad de coherencia y de otra forma de hacer política del partido Por Un Mundo Más Justo (PUM+J). Su programa electoral, que será presentado en diferentes actos a lo largo y ancho de la geografía nacional, está basado en los Objetivos de Desarrollo del Milenio y afecta a parcelas tan concretas de la política europea como la Política Agrícola Común (PAC), la derogación de la Directiva Europea de Inmigración conocida como Directiva de la Vergüenza, la abolición total del comercio de armas o los acuerdos comerciales multilaterales entre países de la Unión y países en vías de desarrollo.

El candidato Ramiro Viñuales, ha estado acompañado por Alberto Sanchez Buendia, coordinador del partido Por Un Mundo Mas Justo para Andalucía, Ceuta y Melilla, que ha manifestado que “La valla de Ceuta, además de una frontera tangible donde han muerto ya algunas personas en su intento de pasar a nuestro lado, es un símbolo de otras muchas vallas, de otras muchas barreras. Representa de alguna forma el vallado que erige a su alrededor nuestra endogámica Europa: la que se atrinchera en aras de su seguridad, pero que al mismo tiempo vende armas a los que impide la entrada (¿para que se maten entre ellos?); la Europa del superconsumo, que da la espalda y se defiende del resto del mundo que pasa hambre; la que protege sus productos y subvenciona sus exportaciones, mientras el comercio del sur se empobrece. “

“Comenzar la campaña junto a esa valla es un llamada de atención sobre lo que propugnamos: una Europa abierta a los países del Sur, en la que las relaciones comerciales sean justas y las personas tratadas como personas, y en la que por encima de la seguridad se coloque la solidaridad. No se promueve un acto violento, ni belicoso, ni antisistema, ni siquiera un discurso centrado exclusivamente en la inmigración. Se trata de llamar la atención sobre las relaciones de Europa con los países del Sur, y hacerlo en un lugar que simboliza, mejor que la mayoría, la dramática huida de la pobreza que se ven obligados a emprender cientos de africanos cada día. Nosotros no pretendemos tirar la valla, lo que queremos es que no sea necesaria. “

A su vez, el candidato Ramiro Viñuales, gran conocedor de la realidad africana gracias a su trabajo en ONGDs, ha recordado, mirando al “continente olvidado“ que “somos la primera generación capaz de acabar con la pobreza“ y que “el fin de ésta es una decisión política“

Últimos eventos - Red Mundo Justo

Las opiniones y comentarios expuestos en este blog son de exclusiva responsabilidad de sus autores, y no tienen por qué coincidir en su totalidad con la opinión oficial del partido POR UN MUNDO MÁS JUSTO, que podrá encontrar en la web porunmundomasjusto.com.
POR UN MUNDO MÁS JUSTO está debidamente inscrito en el
Registro de partidos políticos del Ministerio del Interior, 8 de enero de 2004, Tomo V, Folio 330.